Un año más acompañando a los estudiantes de la Facultad de Medicina CAS-UDD
El martes 28 de abril realizamos la tradicional ceremonia de Bienvenida a la Actividad Clínica de los estudiantes de Medicina del anillo dos (segundo año) de la Facultad de Medicina CAS-UDD en el Aula Magna de la Universidad, instancia en la que nuestros socios y autoridades de la Facultad y Clínica Alemana de Santiago hacen entrega a los jóvenes de su primer fonendoscopio, marcando un hito en su formación profesional y de la que somos parte hace 19 años como Agrupación, animando siempre a la práctica humanista de la medicina.
El Dr. Gonzalo Zúñiga, vicepresidente de AMCA, comentó que «el paso a la actividad clínica es fundamental; es el momento exacto en que el rigor del estudio teórico se transforma en un compromiso humano y real», además, relevó la importancia del autocuidado en una carrera altamente demandante. «Los animo a ejercer su labor desde una mirada humanista, pero siempre bajo el prisma del autocuidado. Para que la exigencia de la profesión no opaque el sentido de su vocación, es vital construir redes de confianza con sus compañeros y colegas. Cuidar de su propia salud, es una responsabilidad ética: solo desde el bienestar propio podremos brindar la excelencia y compasión que nuestros pacientes merecen».
La Dra. Marcela Castillo, decana de la Facultad de Medicina CAS-UDD, también entregó unas palabras, en las que destacó que «la medicina va más allá del conocimiento: es encuentro, responsabilidad y propósito. Nuestro modelo formativo pone al paciente en el centro desde el inicio, promoviendo una formación integral, con énfasis en la práctica, la investigación y el pensamiento crítico”.
También y como es costumbre, el Dr. Bernd Oberpaur, médico director de la Clínica, enfatizó el valor simbólico del fonendoscopio. “Más allá de su utilidad técnica, este instrumento representa la capacidad de escuchar no solo sonidos, sino también historias y emociones. La medicina es, ante todo, un espacio de encuentro humano”, recordando a los futuros médicos que «nunca se trata de poder, sino de empatía».
Este año la charla la realizó el Dr. Juan Pablo Barroso, urólogo de CAS y docente de la carrera, quien invitó a los estudiantes a asumir este desafío con compromiso y humildad: “Hoy la medicina deja de ser solo teoría para convertirse en una relación humana. El estetoscopio simboliza el acto de escuchar y acompañar. Este camino será exigente, pero también es un privilegio poder estar presentes en momentos significativos en la vida de las personas”.
Para finalizar, la generación lee el Código de Honor, que escriben ellos como grupo guiados por el Dr. Marcelo Blacutt, reafirmando su compromiso ético con los pacientes y la profesión médica.




















